¡¡¡¡LAS OREJAS DEL RELOJ NO HAN MUERTO!!!!

5 de enero de 2013

IV


Para curarme en salud de la soledad
solía darte una de arena y una de cal
Para curarme en salud de la soledad
su lado amargo y soleado salí a buscar

Suspiros debajo de una farola,
no sospechaba quien era
ni por qué estaba sola
Día a día, vuelta a vuelta
tú envuelta, yo soldado
ensimismado en un alma muerta.

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