Amor es el pan de la vida, amor es la copa divina. Amor es un algo sin nombre que obsesiona al hombre por una mujer(Bolero)
La cápsula espacial en la que llegué a este planeta se estrelló contra unos cubos de basura y unas cajas de cartón que había al lado de una vieja peletería. Era de noche y la luz de la farola, tenue. Me miré en un espejo roto que encontré y vi por primera vez en mi vida mi horrendo rostro. En ese momento deseé tener el poder de transformarme en cualquier personaje y cambiar mi aspecto por el de, por ejemplo, personajes célebres y respetados. Aún conmocionado y mareado por el viaje, avancé por la calle dando tumbos. De repente, dobló la esquina de aquella acera solitaria otro ser igual de horrendo que yo. Era tremendamente feo y llevaba a otro ser cogido del cuello por una cuerda. El ser cautivo por la cuerda me gruñó y al instante el ser dominante le sisó para que callara.
Haciendo eses -todavía sin acostumbrarme al bipedismo- llegué a una puerta que resultó conducir a un bar. A mi planeta llegó durante mucho tiempo una ingente cantidad de información de un planeta en el que nunca habíamos estado hasta mi aterrizaje. Esta información era muy apreciada por mi gente como pasatiempo. Recibíamos llamadas de teléfonos, perfiles de personas, fotografías, textos, correos... Así en mi planeta los diferentes idiomas terrestres eran muy populares y hablados.
Pedí algo de beber y bebí. Pedí algo de picar... y piqué. Mucha bebida después, me agarré al taburete y supliqué clemencia. Era una pequeña broma. Nadie la entendió. En un pequeño escenario mal iluminado un karaoke cutre yacía muerto de risa. O quizá lo estaba utilizando algún borracho, no recuerdo bien. Aquello estaba lleno de borrachos por todos lados. Borrachos a la derecha, borrachos a la izquierda. Borrachos incapaces de andar derechos. Me miraban con sus ebrias miradas. Qué penita. Como me sentía bastante jovial y festivo me dispuse a utilizar el karaoke. No sé si se lo tuve que quitar a alguien, no sé. No recuerdo. Con tanto borracho cualquiera sabe lo que hacían. Me sabía todas las canciones del karaoke, todas. Un espectáculo. Debían de estar maravillados con mi talento o no sé. A lo mejor no. No sé.
Pero recuerdo una gran canción. Una de esas canciones legendarias. Conocidas y misteriosas a la vez. Épicas. Y yo me la sabía entera y la canté con todo mi sentimiento. Y mientras gritaba que si había vida en Marte (a pesar de que sabía la respuesta perfectamente) se me vino el mundo al suelo. Y vino otra lenta, y otra y otra. Y yo me las sabía, y las sentía y era una maldición. Ay... me sentía maltratado. Maltratado e incomprendido y confuso. Me movía entre la esperanza ante la vida y la apatía. Luego, de repente me sentía maravillado y clarividente. Luego me volvía a derrumbar.
- ¿Qué es el amor? -grité esa noche- Una condena. Una cadena que no, no se puede romper. Sólo puedes obviarla y sumar otra cadena, como si la otra no estuviera, y así andar a duras penas. El amor son mil vueltas a lo mismo. Es ceguera selectiva, y selección nublada. Es ver algo que nadie tiene en alguien como el resto. Es sordera a los consejos. Es una mordaza en tu boca en su presencia, y una mentira en tu lengua para el resto.
Y sin embargo el amor fraternal, el amor familiar, el amor a Dios es el sentido del mundo. El amor lo es todo.
¿Amor? Si somos animales, ¿qué es el amor?
El amor son los átomos del mundo, el amor es todo. Y sin embargo yo no lo encuentro. El amor está por todas partes y yo no lo encuentro. El amor es el bien supremo y sin embargo a mí sólo me hace mal. ¿Por qué? Love will tear us apart
Hay algunos hombres buenos y pocas mujeres solas.
Todas esas personas solitarias. Todos esos corazones rotos. Todas esas viudas. Todos esos huérfanos. Todas esas personas tristes que buscan en el amor y no lo encuentra. Tan amargos. Tan malitos. Tan deprimidos. Tan destrozados... como yo.
¿Por qué no viene el amor?¿Por qué no viene el amor a los hombres buenos?¿Dónde está? Quiero verle. Quiero verla. Reina de mi soledad, tragaperras de mi vanidad, mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy... ¿dónde está?
El amor no me ha hecho esto. El amor no fue. Fue su ausencia. Dejen al amor en paz. El amor lo es todo. El amor es la fuerza que mueve el mundo. El amor es un incomprendido. El amor es una mano mágica que toca con su níveo dedo e inunda de felicidad. Ven, amor. Bendíceme. Bendíceme
Me habían retirado a un rincón, mal sentado en una silla de plástico. Lloraba y lloraba. Lloraba al amor.
Se me acercó una mujer hermosa y me dejó llorar en su hombro. Se me acercó un hombre y me dejó llorar en su hombro. Me sentía tremendamente desgraciado. Y de repente, alcé la mirada y la vi. Fumaba unos chinos, y me sonrió. Sentí una bocanada de aire fresco. Sentí cómo mi llanto había purificado mi cuerpo y depurado mis pulmones. Hay cosas que te ayudan a vivir. Luego el corazón empezó a latir rápidamente en ese ambiente claro, limpio y nuevo. Ella se acercó y se sentó a mi lado.
-He oído tu llanto al amor- dijo, y dejó su teléfono escrito en una servilleta.