¡¡¡¡LAS OREJAS DEL RELOJ NO HAN MUERTO!!!!

21 de septiembre de 2011

77 años cumple Leonard Cohen



Hoy cumple 77 años, si no me fallan los cálculos, Leonard Cohen.
A Leonard Cohen le excluyen, le marginan de la música actual. No le dan todo el reconocimiento que merece y que tienen otros músicos a su altura : esa es mi teoría. Por eso, quiero subrayar su nombre en este blog y, hoy, felicitarle con un pequeño homenaje.



19 de septiembre de 2011

Tocar fondo



Haz click en la viñeta para verla a un tamaño razonable.

1000

Me llega, mirando la popularidad de las orejas del reloj (abajo a la derecha de esta página) que a día de hoy, la humanidad se ha metido más de mil veces en mi blog. No es mucho, cierto, para cualquier blog de medio renombre, pero para mi humilde blog es una meta. Cuando una tarde de enero empecé a escribir lo que me apeteciera y a colgarlo en la red no esperaba esto, de hecho, no esperaba que durara si quiera dos meses. Pensaba que lo iba a abandonar, pensaba que el blog se disolvería rápido, como tantos otros proyectos. Y aquí estamos.
Logo para la ocasión, haciendo gala de manejo de Microsoft Publisher.

No me voy a engañar: estas mil visitas no son todas reales, honestas. Las hay de gente que llegó a mi página por azar, y no me dio el gusto de quedarse, las hay mías -bastantes, por cierto- para ver como quedan las entradas, etc. Y apuesto (no puedo saberlo de ninguna manera, creo) que el 90% de ellas son de mis amigos, porque así lo he querido. Pero esta cifra carente de gran significado me ha servido para empujarme a dar el salto. A salir del armario, a quitarle el cerco a las Orejas del Reloj, y a permitir la entrada de gente externa a mi círculo. A ver como responde la gente.
Dos cosas antes de cerrar; una es la que siempre digo en este tipo de entradas: si tienes algo que contar, hazte un blog. Y la última es que, a los que me han aguantado, me han leído, e incluso me han pedido que escribiera, les doy mil gracias, y les pido que no me dejen, que los dos mil se alcancen mañana por la mañana como muy tarde, y que no pasen de mí -Don´t pass me by (de los Beatles)-.


13 de septiembre de 2011

8 de septiembre de 2011

¿Dónde estas?


Qué voz más dulce, la de Michelle Jener.
Pues eso, ¿dónde estás?

Tower of Song

Alguna vez supongo, el puente quiso ser ciudad, o, a lo peor, río. Alguna vez el horizonte quiso ser un lugar determinado. Pero al llegar al horizonte, te das cuenta de que el horizonte ya no está ahí, si no más adelante. Y te das cuenta que el puente se usa para pasar de un sitio a otro, pero nunca para quedarse. Es normal, piensas, que el puente, que el horizonte, aspiren a otras formas, al fin y al cabo, son humanos y tienen sentimientos. Un escalofrío te recorre al pensar en el momento en que el puente se da cuenta que han pasado, y no se han posado en él, y ya como pasado, siente el pesado pie despegarse de él, dejándolo pisado, con otra huella más.
Y ese escalofrío hace que dé algún bandazo con mi barquilla, camino de la Torre, the Tower of Song. No me encuentro muy bien, los sudores fríos dibujan mi cuerpo, los recuerdos fríos dibujan mi mente. Y todo lo que he destruido, y todo lo que he vomitado, me cae como un rayo: esta entrada, prima hermana oscura de mi Desolation Row, esas peleas y enemistades que todavía no recuerdo, esta Bohemiam Rhapsody, esos secretos a voces confesos, esa herida de bala, sin bala.
Esa conclusión a la que habéis llegado, no me acaba de gustar. Para que mentir, la odio con todas mis fuerzas. Debería cerrar el paréntesis al ese signo igual. No puedo encender un cartucho de dinamita y esperar que no explote. Tampoco tendría que habérmelo acercado tanto a los ojos.
 Y aquí estoy yo, escupiéndole todo a la cara, sin que probablemente se dé cuenta. Si me pregunta, se lo voy a negar tres veces, así se actúa aquí, desgraciadamente, in the Tower of Song.
Ojalá hubiera construido yo the Tower of Song, como no, puedo permitirme -creo- alquilar uno de sus miles de pisos. Lo de siempre, canción y unos pocos versos.

Leonard Cohen, Tower of Song


<< Well, my friends are gone and my hair is grey Bueno, mis amigos se han ido y mi pelo es gris
I ache in the places where I used to play Me duelo en los lugares donde solía tocar
And I'm crazy for love but I'm not coming on Y estoy loco por el amor pero no salgo adelante
I'm just paying my rent every day  Simplemente pago mi renta cada día
Oh in the Tower of Song En la Torre de la Canción.>>

3 de septiembre de 2011

Mis 10 Canciones de este verano

Mis 10 canciones de mi verano, que se ha reducido al mes de Agosto:
 
- Visions of Johanna                     Bob Dylan
- Peces de Ciudad                        Joaquín Sabina
- Chelsea Hotel No.2                   Leonard Cohen
- Amsterdam                                 Jacques Brel
- Turnedo                                     Iván Ferreiro
- The Partisan                               Leonard Cohen
- Seven Nation Army                    The White Stripes
- Fake Tales of San Francisco       Artic Monkeys
- Mr. Brightside                            The Killers
- So long, Marianne                      Leonard Cohen

1 de septiembre de 2011

Eres cascada.

Mirando tus fotos, y eso que no suelo mirar las fotos de las personas que quiero, recordé con una nostálgica sonrisa cómo eras. Y eras cómo eras cuando te veía en persona, y eras la que por ser como eres, más de un puñado de bestias tuvieron su falta de tacto, su cuerno, hincado en tu  melena. Y eras tu cuerpo, como el traje nuevo del emperador, envolviendo un alma maravillosa. Ese alma, sesenta por ciento de la mía, ese alma que me  ha ayudado más que cualquier ceniza, que cualquier explosión de todo lo que he conocido y conozco. Ese alma que se escapa por los ojos, que me llega y me colorea, que se funde en sensaciones de seguridad, de cariño, de felicidad. Tu mirada no la roba una cámara fotográfica, tu mirada sólo la podré recoger si vuelvo a ir a través tuyo, eres cascada -siendo luna llena, me abres en canal- , ahí fuera, en las cálidas calles.
¿Alguien ha visto alguna vez, la hoja exuberante bañada por una gota de rocío? Seguro, aún con todo, que nadie sabe de mí lo que tu has llegado a saber. Que se estremezcan ese reloj de arena, arriba presente, y los limones, y mis noches lastimeras, que se atraquen con mis sentimientos, con mis penas, con mis pensamientos, si no te veo algún otro día, si no es verdad que muero si te pierdo, y que no pondré esto en los brazos de una pila de versos, y que luego los expulsen, entre fríos remordimientos, si no te vuelvo a decir que te escucho, que te intentaré ayudar y que te comprendo.