¡¡¡¡LAS OREJAS DEL RELOJ NO HAN MUERTO!!!!

30 de abril de 2011

Radioactividad



El segundo pincho de mi tridente -después de la blogsfera que era el primero- es la radio.
La radio es variedad, es un poco de originalidad. Aquí no hay Telecinco. Gracias a Dios, los seguidores de Sálvame y ese género no han llegado a la radio, lo que da un respiro.
 La radio es casi otro mundo, un mundo sin más fronteras que la evidente: la imagen.  La falta de imagen potencia la imaginación del oyente (o escuchante); pon la cara que quieras a la voz que sale del transistor o visualiza las escenas que se narran; pon de tu parte. No te limites a quedarte parado delante del televisor. Para ayudarte,  el programa debe ser sugerente, debe incitarte al pensamiento y reflexión, con recursos tan simples como una voz, una frase -"Sea usted crítico"o "El jazz es carne cruda"- o lo más importante, un locutor con pasión por lo que hace y que te la logre transmitir. Por ejemplo, Juan de Pablos, conductor de "Flor de Pasión", un maravilloso programa de música de los 60 y 70 de Radio3. Tenemos la suerte en España de tener una buena parrilla radiofónica, con grandes programas y grandes emisoras. Que bueno poder oír "Discópolis" o "Asuntos Propios" una tarde lluviosa. O que te lean unas páginas de "Memorias de un taxidermista" en La Nube de Radio3. He de reconocer que todavía me queda mucho por descubrir de la radio, pero de momento, con esto iré tirando.

21 de abril de 2011

Tras el 20 de abril

Decía el diario Sport que el partido de ayer era la batalla entre el bien y el mal, no cabe duda de quién era quién. Pues bien, parece que por esta vez han ganado los malos. Ha sido una final preciosa, muy igualada, con dos grandes equipos jugando de acuerdo con lo que se espera de ellos. La primera parte para los blancos, la segunda para los azulgrana (aunque acabara otra vez con cierto asedio madridista) y una prórroga que al final daría el trofeo al Real Madrid.
El Real Madrid llevaba tiempo sin ganar nada, muy mal, y para colmo el Barça estaba horriblemente bien, pero parece que ahora pueden cambiar las cosas, gracias al poco caballeroso doctor House, Mourinho. Una medida de urgencia, tras el desfile de entrenadores que se había sufrido, que ha funcionado bien, pero que no tiene que convencer. El Madrid no puede tener a tal capullo al frente de su equipo. Necesita un hombre listo, seguro, que tome las decisiones pero que no monte los numeritos que monta Don José, quitándose el "Don". Creo que Mou debería echar un ojo a la letra del himno de su equipo.
Por el otro lado, el Barça. No creo que esté ya acabado, ni mucho menos. Ha estado haciendo las cosas bien durante mucho tiempo para que un partido le quite todo. Pep es un gran entrenador y sabrá manejar a sus hombres para evitar una espantada general, como es habitual en estos casos.
Me parece que vamos a vivir tiempos muy emocionantes en el mundo del fútbol: el gran Barça contra el gran Madrid. Esta vez, tras su baño de humildad, el duelo se ha inclinado por Cibeles. Veremos que pasa con los siguientes.

P.D.: Me voy a tomar una pequeña licencia, que me perdonen los culés.



18 de abril de 2011

El Guardián entre el Centeno


Hace ya una semana que me acabé El Guardián entre el Centeno y de momento no me ha dado por matar a nadie, lo que no quiere decir que no haya pensado en hacerlo.
 Holden Caulfield se me ha hecho un personaje tan real que ha habido momentos en los que he dudado si le conocía realmente o no. A veces me decía a mí mismo: "Claro que le conoces, Holden eres tú". Al tiempo que iba identificándome con él me fui metiendo en la historia, hasta sentir la necesidad de leer El Guardián entre el Centeno cuando o donde estuviese, fueran las dos de la noche o la clase de matemáticas, por poner dos ejemplos.
¿Quién no ha querido alguna vez marcharse de su vida, vivir sin normas, como quisiese; vivir en un hotel, irse de fiesta? Yo, por lo menos, lo he querido hasta que este libro me ha disuadido de mi deseo, mostrando la soledad y decadencia por la que pasa Holden cuando decide irse de su colegio y librarse de toda esa gente estirada que tanto odia. 
Me gusta el protagonista: natural, crítico, rebelde. Los que opinan que es un loco fallan, aunque por poco. Pero no me gustaría convertirme en ese chico en el que, en ocasiones, me he visto a mí mismo. Le veo perdido, le veo bastante solo, no creo que le fuera nunca bien. Parece como si no le gustara nada de este mundo, como si odiara la creación. Todo eso que odia, también lo acaba teniendo él. La humanidad no es perfecta pero tampo hay que obcecarse con sus fallos, también habrá que valorar sus aciertos. Vivir, para mí, es la música, es ese cine que tan poco gusta a Holden, es saber amar a la gente, es intentar cambiarlo todo.
Pues eso, El Guardián entre el Centeno, de Salinger. Altamente recomendable. 

10 de abril de 2011

Momentos

El tiempo se para, la noche te mira y te pregunta ¿qué haces?. Tu no la oyes, o haces como que no la has oído y sigues a tus cosas, pensando. Como ahora, cuando escribo esto desde mi cama, con la luz apagada y el portátil. Hablo con alguien para distraerme un poco, pero en realidad me gusta mi soledad. Como al tumbarte en la hierba mirando la luna. Como cuando miras por la ventana, como cuando escuchas música. Momentos de reflexión, momentos de tranquilidad. Yo, y nadie más. Yo, y todo mi mundo en mi mente. Yo, y mi Daiquiri blues de la noche del sábado, para mojarte los labios.