¡¡¡¡LAS OREJAS DEL RELOJ NO HAN MUERTO!!!!

1 de septiembre de 2011

Eres cascada.

Mirando tus fotos, y eso que no suelo mirar las fotos de las personas que quiero, recordé con una nostálgica sonrisa cómo eras. Y eras cómo eras cuando te veía en persona, y eras la que por ser como eres, más de un puñado de bestias tuvieron su falta de tacto, su cuerno, hincado en tu  melena. Y eras tu cuerpo, como el traje nuevo del emperador, envolviendo un alma maravillosa. Ese alma, sesenta por ciento de la mía, ese alma que me  ha ayudado más que cualquier ceniza, que cualquier explosión de todo lo que he conocido y conozco. Ese alma que se escapa por los ojos, que me llega y me colorea, que se funde en sensaciones de seguridad, de cariño, de felicidad. Tu mirada no la roba una cámara fotográfica, tu mirada sólo la podré recoger si vuelvo a ir a través tuyo, eres cascada -siendo luna llena, me abres en canal- , ahí fuera, en las cálidas calles.
¿Alguien ha visto alguna vez, la hoja exuberante bañada por una gota de rocío? Seguro, aún con todo, que nadie sabe de mí lo que tu has llegado a saber. Que se estremezcan ese reloj de arena, arriba presente, y los limones, y mis noches lastimeras, que se atraquen con mis sentimientos, con mis penas, con mis pensamientos, si no te veo algún otro día, si no es verdad que muero si te pierdo, y que no pondré esto en los brazos de una pila de versos, y que luego los expulsen, entre fríos remordimientos, si no te vuelvo a decir que te escucho, que te intentaré ayudar y que te comprendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario