Acabó el asedio.
Centinelas corruptos.
Interrupió en mi mente,
acabó con el tedio
de mi vida tu recuerdo
una noche chiclosa de verano.
Y se quedó toda la noche
en un rincón para tí
dejando pasar los demás
pensamientos con la maldad
de seguir ahí.
Y desnudo no me sentía desnudo
y despierto no vivía despierto.
Y desnudo no me siento desnudo
y despierto no vivo despierto.
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