VII
Al tirar del áureo hilo
oscurecióse y se enredó
como más se enreda cuanto más tiro
Dios deja que lo corte yo.
Cuando duermo sopla el viento
y duele menos lo que siento.
Meridianas son las brisas,
sosegadas al salir.
Aguanta, no tengas prisa:
llegar al alba es sobrevivir.
¡Dulce bálsamo; dormir,
abriendo paso hasta el día!
¡Instante eterno de amnistía,
cruza la meta amarilla!
¡El magnetismo, helo ahí!
No hay comentarios:
Publicar un comentario