¡¡¡¡LAS OREJAS DEL RELOJ NO HAN MUERTO!!!!

28 de diciembre de 2012

Papa, llama. (Otra de Gandía Shore)

Lo que iba a ser una noche de diversión desenfrenada ha terminado siendo una noche de desenfreno poco divertido -para los implicados porque el espectador da palmas, empatiza o simplemente tira palomitas. Misterios del alcohol, la matriz en la que están incrustados de cualquier forma todos los pro-tetes y pro-tetas de Gandía Shore. Y como éste no es un programa de barrer debajo de la alfombra sino de más bien sacudirla en la terraza, ante el bochorno y clara consternación que ha causado una agresión verbal de un sujeto B, el sujeto A se sube a lo alto de la silla de un socorrista. Y ahí está, arribota, gimoteando. Como la genuina mierda pinchada en un palo.
Y cuando vuelve a la humilde casa (que en tiempo de desahucios se ha proporcionado a unos jóvenes que sin duda lo necesitan y merecen más que nadie) llama sujeto A a su padre. Los padres, esos padres. Son esos padres. ¿Quién sospecharía que un señor bajito, calvo y con gafas de unos cincuenta años, seguramente honrado y sin duda humilde y su reina consorte ama de casa, apañada, tradicional y hacedora de croquetas, seguramente votantes ambos de CiU de los que desconfían del inmigrante de enfrente, sufridores de recortes por todos los frentes pero indignados de peluquería y del Barça, quién sospecharía que esos padres -porque son esos padres- tienen aquella singular y nada discreta hija? Pues la tienen, y vaya que si que la tienen. Y la niña llora y el padre la consuela. Y le dice que todo saldrá bien, que hay que luchar por lo que se quiere. Y la niña llora y se despide cariñosa y cuelga.
Cuando en otra ocasión la hemos visto besar la calva de su padre parecía que se estuviera burlando de él. El padre, impasible como un peluche; la hija, besucona y cariñosita. Esa niña le estaba vacilando. Sería el padre un actor que hubiera tenido que interpretar el papel y su hija estubiera aprovechando para ponerle incómodo y medirle como profesonal. El sujeto A se muestra extremadamente depediente de los padres. Esos padres no tienen una hija de 24, tienen un bebé. No me lo creo. Si algo hemos visto en lo que va de programa es que esa niña no es un bebé. Por lo menos no hace cosas de bebé. Y de repente pasa de sátiro a cupido. Con una llamada solo.
Esos padres tan aleatorios a los que tan aleatoriamente les han colocado a una hija extraña...  yo no me creo que sean auténticos. Lo siento, pero no me lo creo

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