Las noches que conozco son todas iguales. Mundanas, vagas. Se las dan de interesantes pero están absolutamente vacías. Yo las he intentado adecentar, me he construido una imagen falsa de ellas. Será porque en un principio me fascinó la noche. Tan oscura, tan misteriosa. Hoy la dejo.
Ya no la intento ganar ni perder. Ni rechazarla sibilinamente. Le digo adiós a la noche, ya no me engaña.
Es absurdo perseguir imposibles.
Pero dejarme, sólo estoy delirando (cuando debería estar only sleeping)
Si cuando me despierte mañana esta rebelión ha dejado posos no me volveréis ver trasnochar en una temporada. Esperemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario