La radio es variedad, es un poco de originalidad. Aquí no hay Telecinco. Gracias a Dios, los seguidores de Sálvame y ese género no han llegado a la radio, lo que da un respiro.
La radio es casi otro mundo, un mundo sin más fronteras que la evidente: la imagen. La falta de imagen potencia la imaginación del oyente (o escuchante); pon la cara que quieras a la voz que sale del transistor o visualiza las escenas que se narran; pon de tu parte. No te limites a quedarte parado delante del televisor. Para ayudarte, el programa debe ser sugerente, debe incitarte al pensamiento y reflexión, con recursos tan simples como una voz, una frase -"Sea usted crítico"o "El jazz es carne cruda"- o lo más importante, un locutor con pasión por lo que hace y que te la logre transmitir. Por ejemplo, Juan de Pablos, conductor de "Flor de Pasión", un maravilloso programa de música de los 60 y 70 de Radio3. Tenemos la suerte en España de tener una buena parrilla radiofónica, con grandes programas y grandes emisoras. Que bueno poder oír "Discópolis" o "Asuntos Propios" una tarde lluviosa. O que te lean unas páginas de "Memorias de un taxidermista" en La Nube de Radio3. He de reconocer que todavía me queda mucho por descubrir de la radio, pero de momento, con esto iré tirando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario