19 DÍAS Y 500 NOCHES. EDICIÓN ESPECIAL
La edición especial de la obra cumbre (o una de ellas) de Joaquín Sabina tiene esa forma que tanto me gusta, la de libro-disco, con sus prólogos, sus fotos, las letras de las canciones (salpicadas con alguna que otra falta de ortografía que daña la vista, verbigracia "tuve" con b), y diseño impoluto.
Comienza con un interesante prólogo de Benjamín Prado y otro más insulso a cargo de Rubén Pozo (Pereza), seguidos de el devocionario y el estrambote escritos por el propio Sabina de la versión original del disco.
Una vez prologado, se entra ya en materia con 19 días y 500 noches, edición española. 19 y 500 noches es un disco sin paja ni malas hierbas, un sobresaliente precedido por un notable altísimo como es Enemigos Íntimos, con Fito Paéz, y un bajón de nivel tremendo: Alivio de Luto. Cierto es que no veo en el disco una unidad, como la veo en el Sgt. Peppers de los Beatles -una obra maestra-, por ejemplo , sino un conjunto de buenas canciones; canciones obsesivas, brillantes, ácidas, llenas de poesía que corta como el filo de un cuchillo. Personalmente me gusta más la edición argentina, con un Nos sobran los Motivos más bello y con La Biblia y el calefón, aunque eso se ve compensado en el segundo disco.
El segundo disco es un almacén de rarezas, variaciones y otro material extra. A mí me ha resultado un tanto decepcionante, bastante monótono y repetitivo (con dos versiones de Arenas Movedizas y de A vuelta de correo prácticamente iguales). Se destaca positivamente la versión extendida de Como te digo una "Co"
te digo la "O", la inédita Ola de Frío y el 19 días y 500 noches con Chonchi Heredia, aunque este último también deje la sensación de haberlo escuchado unos minutos atrás. En conclusión: un disco mediocre, fusionando el disco que tienes en la página anterior con una representación poco brillante del Diario de un Peatón.
te digo la "O", la inédita Ola de Frío y el 19 días y 500 noches con Chonchi Heredia, aunque este último también deje la sensación de haberlo escuchado unos minutos atrás. En conclusión: un disco mediocre, fusionando el disco que tienes en la página anterior con una representación poco brillante del Diario de un Peatón.
Por último, se adjuntan tres videoclips y un concierto en Salamanca en DVD. Empecemos por el concierto.
Con una escenografía de la estación de tren de Linares-Baeza divertida y resultona y Yo me bajo en Atocha -más que esta, recomiendo la interpretación que hizo en el Gran Rex, Buenos Aires, con guiño final a la canción a esta ciudad de Fito Páez- comienza el concierto. El juego de luces y Ganas de... le dan un poco de frescura al concierto, en la línea del segundo disco: monótono y gris. La única innovación respecto a otros conciertos de la gira, además de el hecho de ser el último, es el robo en Medias Negras, siempre simpático.
Los videoclips, collages de imágenes de giras de actuaciones de esa misma gira, son más de lo mismo.
En conjunto, diría que esta edición de 19 días y 500 noches da vueltas y vueltas a lo mismo. Si no tienes ninguna edición del disco, merecería la pena comprarse esta; si no, no te gastes el dinero.
Se puede decir que tras barrerme el libro-disco completo, he estado tres horas escuchando las mismas canciones sin parar, pero qué hermosas eran...

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